Un cuaderno de bitácora para navegar por la historia del arte. Cada entrada está relacionada con algunos de los estadios de la creación artística a lo largo de la Historia. Desde la Prehistoria hasta la más rabiosa actualidad. Todo un curso al ritmo pausado del calendario. Para aquellos que consideran que el arte existe porque la vida no es suficiente.

10/24/2016

EL ARTE PALEOCRISTIANO, UNA PPT.

Una presentación sobre las líneas básicas del arte paleocristiano:




Y un video-documento sobre la iconografía en el arte paleocristiano:



cortesía de: andreaqugodoy

EL SARCÓFAGO PALEOCRISTIANO: UN SOPORTE PARA LA NARRACIÓN DEL DOGMA CRISTIANO





EL SARCÓFAGO PALEOCRISTIANO.-
La escultura cristiana primitiva cultiva casi exclusivamente el relieve. Salvo algunos labrados en marfil de pequeño tamaño, esos relieves son los de los sarcófagos, cuyo empleo es la natural consecuencia de la inhumación exigida por las nuevas creencias.

La composición de esos relieves es muy variada.

Unas veces, como en los sarcófagos paganos, la historia ocupa toda la altura de su frente, pero también con frecuencia, para contener mayor número de temas, se divide en dos fajas horizontales. Son los llamados de friso y de doble friso.

En unas ocasiones los personajes se suceden sin solución alguna de continuidad, pero en otras se introducen columnas, generalmente con frontones y arcos alternados que forman así una serie de intercolumnios muy adecuados para separar las escenas: son los sarcófagos de columnas. Esto sucede incluso en algunos sarcófagos de dos cuerpos. Hacia mediados del S. IV se da un tipo de sarcófago en el que las columnas son reemplazadas por árboles cuyas copas al unirse forman una especie de nichos u hornacinas.

Existe, por último, un tipo de sarcófago más sencillo, cubierto en casi todo su frente con el tema de los estrigilos, en los que la decoración escultórica se reduce a la parte central y a los extremos. Es frecuente, en la parte central, un gran medallón circular con la media figura del difunto y de su familiar más inmediato, como en los paganos.

Diego I. Angulo.- Hª del Arte. Ed. EISA.
Madrid 1975. (7ª) pág. 270.

EL PRIMER ARTE CRISTIANO, EL ARTE PALEOCRISTIANO.






                                 La Basílica cristiana

EL ARTE PALEOCRISTIANO    
El Arte Paleocristiano puede entenderse como una evolución del del arte romano tardío. Sin embargo, la religión cristiana insufla un nuevo espíritu al arte y lo carga de símbolos. Esto motivará que este arte sea simple, estilizado, renunciando a la perspectiva y a la profundidad espacial, eliminando las proporciones y los rasgos del cuerpo humano para acentuar los aspectos religiosos. El fondo predomina sobre la forma y la expresividad vence a la estética. Al hablar de períodos dentro del arte paleocristiano, los especialistas hacen referencia a dos etapas: la primera alcanza desde el siglo II al 313, fecha del Edicto de Milán en el que se otorga libertad al cristianismo; y la segunda que abarca desde el 313 hasta el siglo VII. El primer momento se caracteriza por la persecución y el recogimiento mientras que durante el segundo el cristiano toma la calle y sus monumentos pueblan todo el espacio.
    Las catacumbas serán la construcción arquitectónica más característica de este primer periodo. Se trataba de cementerios excavados formados por un amplio número de galerías que conducían a amplias cámaras llamadas cubicula. En las paredes de éstas se abrían nichos para los enterramientos, en ocasiones protegidos con arcos de medio punto o arcosolium. Las más famosas están en Roma pero también encontramos catacumbas en Nápoles, Alejandría o Siracusa. La arquitectura paleocristiana tras el Edicto de Milán suele subdividirse en dos grupos: el occidental y el oriental. En occidente nos encontramos con la adaptación de la basílica romana en el tipo de iglesia habitual. Se trata de un edificio de planta rectangular con tres naves separadas por columnas mientras que en el fondo hallamos un ábside semicircular. La nave central gana en altura a las laterales y se encuentra, habitualmente, cubierta con casetones de madera. La fachada suele tener tantas puertas como galerías y puede existir un nártex o atrio a los pies del templo, lugar habitual para los neófitos. Buenos ejemplos de basílicas pueden ser Santa María la Mayor, San Juan de Letrán, San Pablo o San Lorenzo Extramuros, todas en Roma. El otro gran edificio occidental es el baptisterio; su planta es circular o poligonal, inspirándose en modelos romanos. La pila suele estar en el centro y disponen de galerías bajas, separadas del espacio central por columnas. La circulación de los fieles implica esta disposición arquitectónica. Entre los más importantes baptisterios encontramos los de Constantino y Letrán en Roma o el Mausoleo de Santa Constanza en la misma ciudad o el baptisterio de Ravena.
En oriente la arquitectura paleocristiana recibirá la influencia del helenismo y del arte mesopotámico
. Los templos tienen planta de cruz griega -los brazos tienen la misma longitud- o son octogonales o circulares, al igual que los baptisterios. Las cubiertas más utilizadas serán las bóvedas y las cúpulas sobre pechinas. Buen ejemplo es la iglesia del monasterio de San Simeón el Estilita en Kalat Simán. Estas influencias llegarán a occidente a través del exarcado bizantino de Rávena, un foco oriental en pleno corazón de Italia. En Rávena se levantan el Baptisterio de los Ortodoxos, la tumba de Teodorico y el mausoleo de Gala Placidia, cuyo exterior puede contemplarse en este número de la colección. La tumba de Teodorico presenta planta circular con dos pisos, cerrada con una cúpula monolítica de 10 metros de diámetro, conjugando elementos orientales con germánicos. El mausoleo de Gala Placidia tiene planta de cruz griega, siendo la primera construcción occidental que aparece con esta disposición. Su interior se cierra con una cúpula y bóvedas de cañón, decorándose sus paredes con ricos mosaicos.

La escultura paleocristiana destaca más por su significado y su simbolismo que por sus formas. El lugar donde más muestras escultóricas encontramos serán los sarcófagos. En un primer momento se utilizan figuras paganas con un claro simbolismo cristiano como Psiquis como el alma o Eros simbolizando a Cristo. Posteriormente se incorporan temas propios como el Crismón, el Cordero, el Ancora o el Pez, elementos que simbolizan a Cristo. Algunos sarcófagos son decorados con estrígilos, objeto utilizado por los gladiadores y atletas para quitarse el polvo y la grasa incrustada en su piel. Estaba formado por dos contracurvas por lo que se obtiene una elegante decoración geométrica. Las decoraciones de sarcófagos se pueden dividir en varios grupos: escenas sin interrupción que se suceden a lo largo del friso; escenas o personajes encuadrados por columnas; estrígilos a ambos lados y un medallón central.

Las estatuas de bulto redondo son más bien escasas, siendo Jesús
el protagonista de las que han subsistido. La pintura paleocristiana es bastante escasa, quedando restos de frescos que siguen las técnicas pompeyanas. La temática hace referencias continuas al Cristianismo, pudiendo tratarse de "oraciones representadas", siendo su iconografía totalmente simbólica.

Fuente: página web de ARTEHISTORIA.COM

LA TRANSICIÓN AL ARTE CRISTIANO MEDIEVAL

La aparición de la religión cristiana modificará radicalmente el papel que el arte había tenido en los siglos de esplendor de la civilización griega y romana. Las primeras manifestaciones de lo que llamamos arte paleocristiano son, por contexto histórico y carácter formal, creaciones romanas (época del Bajo Imperio) , pero dotadas de un sentido transcendente que las aleja de la representación de la Naturaleza, eje sobre el que había pivotado todo el arte antiguo. La importancia del arte paleocristiano reside pues, como hemos explicado en clase, en sus aportaciones iconográficas y carácter simbólico y didáctico.

En la etiqueta sobre ARTE PALEOCRISTIANO podéis encontrar dos entradas que reflexionan sobre la naturaleza de este arte y sobre la importancia del sarcófago cristiano como vehículo para la narración del dogma religioso.

Respecto al ARTE BIZANTINO, hay que destacar, desde el punto de vista artístico, la importancia del mosaico mural y, sobre todo, de la arquitectura. El análisis de la Basílica de Santa Sofía es fundamental para entender la importancia de esta obra en el futuro devenir de la arquitectura cristiana oriental y la islámica, una vez que los turcos conquisten Constantinopla.

En los siguientes enlaces de SLIDESHARE, podéis revisar las presentaciones sobre una visión de conjunto del arte medieval, el arte paleocristiano y el arte bizantino.


http://www.slideshare.net/tomperez/arte-de-la-edad-media-introduccin-y-visin-de-conjunto/

http://www.slideshare.net/tomperez/arte-paleocristiano-171139

http://www.slideshare.net/tomperez/arte-bizantino-171140/

PROPUESTA DE TRABAJO SOBRE LA ESCULTURA ROMANA: ANALIZA UN RETRATO IMPERIAL.







Estatua ecuestre del emperador romano Marco Aurelio. Bronce. 176 A de C. 
Ubicación original: plaza del Capitolio, Roma. Medidas: 3 metros de altura aprox.



Elige una de las dos obras propuestas (estatua ecuestre de Marco Aurelio o el retrato del emperador Octavio Augusto) y realiza EL ANÁLISIS FORMAL Y ESTILÍSTICO de la misma.

10/21/2016

FUENTES PARA UN MEJOR CONOCIMIENTO DEL RETRATO IMPERIAL ROMANO



Roma: EL retrato imperial
 


     El retrato es otra de las formas del arte oficial. Casi siempre esculpido, refleja como es lógico la evolución estilística general, pero también la imagen que el soberano quería dar de sí mismo. Así se explica la multiplicación de una misma obra y su difusión por todo el mundo romano Se crea un modelo oficial para conmemorar un acontecimiento del reinado: instauración, aniversario, nacimiento, victoria. Un artista de talento realiza un prototipo; se hacen copias para su distribución entre los artesanos de provincias, que a su vez las reproducen, a menudo de forma mecánica y mediocre.
También existen
retratos privados de emperadores, en los cuales los escultores tienen mayor libertad para la representación realista de sus rasgos. Pero, en general, el soberano aparece idealizado: Augusto sereno e impasible, a salvo del desgaste de la edad; Nerón, más romántico; Caracalla, tenso hasta la brutalidad. En la Antigüedad tardía la imagen imperial sigue perdiendo realismo hasta perder contacto con su modelo. Cada vez se plantea menos el problema del parecido físico; en cierta forma no se está representando la persona, sino la función. El retrato oficial romano rara vez es un retrato absolutamente realista.
A la fisonomía del soberano se suman
los elementos de su atuendo y los atributos que ostenta, sobre todo en el caso de las estatuas. En efecto, puede aparecer representado de muy diversa guisa: como sacerdote, como jefe militar revestido de su coraza, Tetrarcas, como ciudadano togado o incluso como héroe mitológico o como dios.
La
influencia del retrato imperial sobre el retrato privado es evidente: las elites provincianas llenan de estatuas suyas los monumentos locales, a imitación de la escultura oficial. Los particulares retoman de buen grado las modas adoptadas por el soberano o su esposa, en especial los peinados. El retrato privado, por regla general, está sometido a menos restricciones; pero el objetivo es siempre ofrecer una determinada imagen de la persona, cualquiera que sea su posición social. En Italia y muy particularmente en la región de Roma, los libertos se hacen representar en sus relieves funerarios de acuerdo con normas artísticas muy precisas, destinadas a poner de relieve su modesto ascenso social.
Se recordará que durante un largo período,
bajo la República, sólo las familias patricias estaban autorizadas a tener retratos de sus antepasados. Celosamente guardados en armarios, se exhibían solemnemente en las ceremonias. Sin embargo, el arte del retrato no es una creación romana. Ya se había desarrollado en Grecia, particularmente en la época helenística y toda una corriente de la escultura no está marcada por el recuerdo de los retratos de los sucesores de Alejandro, más preocupados, no obstante, por destacar sus cualidades morales -reales o supuestas- que por lograr una verdadera semejanza. Otra corriente, a menudo considerada más específicamente romana, acentúa las características físicas, incluso las desagradables, en especial las huellas de la edad. El realismo, atenuado a veces por el idealismo heredado de la escultura helenística, también puede ser sólo aparente, como en la época republicana, cuando se acentúan los rasgos -fisonomía huesuda e incluso descarnada, nariz y orejas muy marcadas, por ejemplo- porque sirven para definir la imagen de sí misma que quiere ofrecer una parte de la clase dirigente romana: de hombres apegados a la tierra, duros en el trabajo, con una rudeza física que es reflejo de su rigor moral. Una vez más se interpreta y, en cierta medida, se deforma la realidad.
La extensión del arte romano al conjunto de la cuenca mediterránea establece un cierto
equilibrio entre ambas corrientes: el realismo apegado a la representación de la persona y una idealización que tiende a revelar, más allá de las apariencias, la vida interior del sujeto, sus cualidades y defectos, e incluso los debates que tienen lugar en su conciencia.

La abundancia de esta producción indica un desarrollo considerable de los talleres de los escultores, desigual según las diversas regiones del imperio. Un hecho que explica la falta de uniformidad, al margen de las grandes corrientes estilísticas cuya influencia se hace sentir más o menos vivamente en todas partes. En un momento dado, por ejemplo, no será igual la ejecución de los retratos de hombres que de los de mujeres o niños; asimismo se dan sensibles diferencias entre los talleres de Roma propia mente dicha o, e términos más generales, de la parte occidental del imperio y los de Asia Menor o le Grecia. Los unos son más sensibles a la estructura de una cabeza e intentan reproducir en mármol las líneas fundamentales de la misma; los otros, por el contrario, se centran más en el tratamiento de las superficies: retratos de un mismo emperador realizados en Atenas y en Roma, semejantes en la re producción de las facciones.

FranÇois Baratte.- El arte romano. Ed. Paidós. Barcelona 1985. Págs. 31-38


Podéis consultar esta página web:
http://www.antropos.galeon.com/html/esculromana.htm

LA ESCULTURA ROMANA, MAPAS VISUALES




Es necesario, además, activar alguna de las entradas del blog referidas al retrato romano; sobre todo el RETRATO IMPERIAL.

LA ESCULTURA ROMANA: CARACTERÍSTICAS GENERALES. EL RETRATO Y EL RELIEVE HISTÓRICO-NARRATIVO.

m Relieves del arco de Tito en Roma

En los siguientes ENLACES DE SLIDESHARE podéis revisar las presentaciones sobre escultura romana que hemos visto en clase.

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